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miércoles, 2 de noviembre de 2016

Marco 37


   Me palpó la cicatriz que cruzaba la parte central de mi espalda.
- Esto esta curando maravillosamente, aún así todavía queda proceso de cicatrización, no olvidemos que el exterior al estar en contacto con el aire, seca más rápidamente que el interior.
- Entonces, ¿ antes de tres meses no sería posible realizar la siguiente operación ?
- A ver, como muy pronto te la podría hacer en dos meses, pero yo prefiero esperar un mes más. Después de todo un mes más o menos no te va a suponer nada. Yo calculo que en un plazo máximo de un año habremos acabado todo el proceso.
- No, si tiene usted razón, pero es que tengo tantas ganas de verme bien.
   Bueno eran muchas más las ganas que tenía de que Marco me viera, lo que ese pensamiento me lo guardé para mi y no hice partícipe al doctor Ruíz.
- ¿ Quiere usted ver cómo está quedando la cicatriz ? - me preguntó.
- Claro que sí.
   Cogió una pequeña sabana y me la dio.
- Rodea con ella tu cintura y levantate de la camilla.
   Nos acercamos a un espejo de cuerpo entero que había en la sala, me hizo ponerme frente a el, mientras él aguantaba otro espejo detrás de mi, de manera que yo podía ver reflejado en el espejo de cuerpo entero la cicatriz que se reflejaba en el espejo que el doctor había colocado tras de mi.
   La cicatriz atravesaba toda la parte central de mi espalda y era prácticamente inapreciable.
- ¿ Cómo lo ves ? - me preguntó.
- Bien, muy bien, creí que se notaría más.
- No, éste tipo de cicatrices intentamos que sean lo más disimuladas posible.
   Y tan disimulada, aquella cicatriz era una obra de arte.
- Bueno, pues ya te puedes vestir. Cuando termines no olvides pasar por recepción para que te den la próxima cita, la siguiente ya podemos espaciarla hasta el mes siguiente.
   Me vestí lo más rápido que pude y tal y como me dijo el doctor Ruíz pasé por recepción antes de salir de la clínica, me dieron la cita justo para un mes después, o sea para el veintitrés de octubre. Con la cita ya concertada salí de la clínica y paré un taxi en la misma puerta.
- A comisaría - le dije al conductor.
   Me moría por saber que era aquello que tenía que contarme el agente, pero más me moría porque llegara el miércoles y que Marco me aclarará todo.

2 comentarios:

  1. Hola guapa,mmm que interesante, ya me has picado y quiero más, muchas gracias por el post, me suscribo y me quedo a leerte un poquito más que es un placer y te invito a mi blog , me haría mucha ilusión verte por allí , muchos bss

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  2. hola guapa, soy esther, del instagram esthertips, nos seguimos y ahora comienzo la andadura por blogger ¿ te apetece que también nos sigamos? un besin

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